Escrito por Berto Pena, el 22 Abril 2009 y Tomado Directamente de>  http://thinkwasabi.com/

Esta mañana estaba fastidiado, bueno, corrijo, estaba jodido. Aunque me levanté con mucha energía a eso de las 9:30 estaba sumido en un pozo creativo, sin ideas y sin saber hacia dónde mirar para encontrar esa inspiración que no encontraba. Y me sentía así de mal porque soy una persona que diariamente genera un montón de ideas. Algunas buenas, la mayoría malas. Pero siempre genero ideas.

De modo que si no encuentro la forma de construir miniproyectos, de desarrollar nuevas ideas, de pensar en fórmulas distintas o soluciones a problemas o retos, estoy fastidiado. Me siento como un delantero que no mete goles.

Así que poco después de las 12:00, cansado ya de dar vueltas sin encontrar una mísera idea con la que despegar, decidí aplicarme un par de las recetas o ideas que a continuación os propongo, y que casi siempre me han resultado bien, por si algún día os sirven de ayuda.

1 Elimina de inmediato el “no me sale” de tu cabeza

Seguramente te ha ocurrido que a medida que no das con la forma de hacerlo, o que no encuentras la solución al problema que tienes delante… te has ido desesperando más y más. Un bufido por aquí, una maldición allá, un puñetazo sobre la mesa o el teclado, un golpe con el ratón y finalmente un “nada, que hoy no me sale”.

Ese círculo vicioso de reacciones y pensamientos negativos JAMÁS te conducirá a obtener una buena idea, córtalo de raíz y atájalo proactivamente con un pensamiento positivo. Deja de desesperarte contigo mismo, cambia el no me sale por un tranquilo, va a salir si pongo los medios de mi parte.

Piensa que no es la primera vez, ni será la última que sufres un bloqueo creativo… y siempre has salido de ellos, ¿verdad? Piensa que es algo normal y que seguro que vas a dar con la idea. Ese primer paso de pensar en positivo es imprescindible para llegar a dar con la idea. Porque la inspiración no es de esas plantas que crecen sobre el terreno abonado por la irritación y la desesperación. Eso seguro.

2Cambia de actividad y “aisla” el problema

Si tu trabajo o tu tiempo te lo permite, cambia radicalmente de actividad. Ponte a hacer cualquier otra actividad que puedas, y si es manual, mucho mejor: revisar facturas, ordenar o ponerles clips a los papeles o informes, limpiar tu mesa de trabajo… y si estás en casa intenta hacer alguna de las tareas del hogar. Sí, así de sencillo.

Pero sobre todo, hagas la actividad que hagas, elimina por completo de tu cabeza el problema que te está obsesionando o la idea que no acaba de llegar. “Mételo en la nevera”, como digo yo. A veces es necesario congelar el problema y obligar a nuestra mente a centrarse en otra actividad, manual o repetitiva, para darle la pausa y el tempo necesario para generar ideas.

3Ponte a dibujar o escribir al azar sobre un papel

Una de las primeras cosas que nos deberían enseñar nuestros padres y educadores es a no despegarnos nunca de un trozo de papel y un lápiz. Por supuesto en el trabajo debemos tener siempre a mano estos impagables aliados. No sólo a efectos prácticos (anotar un teléfono o un nombre), que también, sino para poder “dibujar nuestras ideas” con mayor facilidad. (Quienes me siguen en Twitter me habrán oído-leído decir, más de una y dos veces eso de estoy pintando ideas).

Muchas veces la idea que estás buscando… ya está en tu cabeza, ya la has generado, sólo que no aciertas a formularla o a visualizarla como intentas. ¡Plásmala en una hoja de papel! Utilizar un Mapa Mental (te recomiendo la lectura de este artículo) es una gran técnica que nos puede ayudar a desatascar un momento de baja creatividad. Pinta, dibuja, haz un diagrama, cajitas, flechas. “Pinta” el problema para encontrar la solución. Es muy posible que la tengas ahí delante pero no la hayas visualizado.

“La inspiración no es de esas plantas que crecen sobre el terreno abonado por la irritación y la desesperación. Eso seguro.”

4Elimina el ruido de alrededor, rodéate de algo que te inspire

Es absolutamente sorprendente, y por supuesto no soy yo quien dice esto, cómo influye el entorno y los estímulos visuales en nuestro proceso creativo. Cuando estás atascado es fundamental, imprescindible, rodearte de aquellas cosas que te inspiren, que te transmitan paz, que te relajen y combatan, de forma eficaz, el bloqueo de ideas.

Deja entrar la luz en tu habitación, si estás en una oficina sal fuera, que te de el aire, el sol. Quédate ahí respirando relajado durante tres o cuatro minutos. Pon una música sosegada, que te relaje, y no se te ocurra poner la canción que te hace saltar como un orangután los sábados por la noche, sino una que te transmita pausa y calma. Escúchala y déjate llevar por la quietud.

Limpia tu mesa y quita todo lo que te despiste y no sea impresindible: periódicos, tazas de café, latas de Coca-Cola, etc. Mucha gente dice: “es que en mi oficina es difícil concentrarse”, sobre todo cuando tu mesa es una pocilga. Si puedes pon el teléfono móvil en silencio y dale la vuelta. Y tampoco recurras a los estímulos artificiales clásicos, porque la inspiración está dentro de ti, no en el fondo de una mega-taza de café o una lata de Red Bull.

5Prueba con una siesta reparadora, hace milagros

Es uno de esos consejos de los que todos hemos oído hablar pero que rara vez ponemos en práctica para combatir el bloqueo mental. Los anglosajones la llaman Powernap, nosotros la llamamos “siesta reparadora” o “siesta” a secas. Si tu jornada o tu día te lo permiten, no lo dudes, echa una cabezada de unos minutos y disfrutarás de sus muchos beneficios. Hablo de 10, 15 ó 18 minutos a lo sumo. Más es peor y su efecto puede ser justo el contrario.

Es sorprendente lo beneficioso de esta receta casera. No sólo te cargará las pilas para poder continuar con energía lo que queda de jornada, sino que refrescará y “reseteará” tu proceso creativo. Si puedes hacerlo, no lo dudes. Funciona. Personalmente lo hago todos los días de la semana.

6Empieza a pintar el cuadro desde el centro hacia fuera

A veces nuestra mente para llegar a la C empieza por la A y por la B… pero en otras ocasiones es necesario pasar primero por la M, la J y la V. En otras palabras, las ideas son un cuadro que a veces no conviene empezar a pintar ni por arriba ni por abajo, sino por el centro.

Con frecuencia empezamos a buscar la idea desde una perspectiva equivocada y eso nos impide avanzar. Busca el elemento del proyecto que mejor conozcas, que más te inspire o que más te sugiera y empieza a buscar por ahí. La familiaridad y el dominio de una materia hace que podamos ser más creativos, porque ya en el pasado nuestra mente ha generado otras ideas en ese mismo área. Utiliza la táctica de “atacar por las bandas” cuando no hay quien “meta gol por el centro”.

“A veces la idea “pasa rozando”, tangencialmente. Tienes que estar preparado para detectarla, atraparla, desarrollarla y tirar de ella.”

7Date un paseo por el parque o practica algo de ejercicio

Quién me iba a decir hace medio año que yo me iba a convertir en un “paseador compulsivo”. Ahora lo hago a diario y en un intento por bajar de peso lo combino con una sesión vespertina de bicicleta. Dejando a un lado los beneficios obvios que tiene para nuestra salud, dar un paseo, al aire libre (y si es en un parque, entre árboles, mejor), es una de las mejores soluciones que conozco para dar con ideas que antes se negaban a asomar.

Si llevas tres horas frente al ordenador, has navegado, te has zampado un donut y dos cafés, has twitteado, has mantenido dos reuniones y una de ellas un poco tensa, te has “pegado” por teléfono con un cliente… ¿esperas que tus mejores ideas surjan así como así y tal como estás? Es imprescindible despejar la mente, resetear nuestro proceso creativo y revitalizar el cuerpo con una buena caminata o una carrera sobre una cinta eléctrica.

Algunas de las mejores ideas que he tenido en los últimos dos meses han nacido después de una buena sudada o un paseo al aire libre. Es de una simplicidad estúpida, sí, pero el caso es que no lo hacemos… y seguimos en nuestra mesa gritándonos “es que hoy no me sale”. Si puedes, sal fuera, y déjate llevar por el paseo o una buena carrera.

8Evita la multitarea como si fuera una plaga

Salvo para tareas muy, muy ligeras, yo nunca recomiendo la multitarea, esto es, hacer (intentar hacer, vamos a ser honestos) varias cosas a la vez. Y mucho menos, cuando tenemos que generar una o varias ideas frescas, originales, creativas.

Mientras no damos con esa idea que llevamos persiguiendo horas es muy tentador ponernos a hacer una pequeña cosa y volver. Contesto dos correos y vuelvo a pensar en la idea. Luego twitteo un par de minutos y vuelvo a la idea, chequeo mi lista de tareas para mañana y vuelvo a la idea o el problema, etcétera. Así NO. Recuerda lo que comentaba en el punto número 2: cambia de actividad, sí, pero por completo y desconectando del problema, no volviendo sobre él cada dos minutos esperando un milagro. No alternes varias cosas, porque así no surgirá la idea. Al menos es mi experiencia.

9No busques la gran idea, sólo una idea

“Una idea llama a otra”, suelo decir yo. Hasta el más formidable proyecto ha empezado con una pista, una clave. ¡Eso es todo lo que necesitas! Hay que ser creativo, sí, pero también práctico. Intenta dar con una pequeña idea que de paso a otras mayores. Una vez des con ella seguramente te encontrarás generando ideas como un loco cuando minutos atrás no parabas de repetirte “no me sale”, “hoy no es mi día” o “no lo voy a terminar a tiempo”.

A veces la idea “pasa rozando”, tangencialmente. Tienes que estar preparado para detectarla, atraparla, desarrollarla y tirar de ella. Y esa minúscula idea que surgió casi de la nada y a la que en otro momento no le hubieras prestado mayor atención, generará otras más grandes y jugosas. Justo las que estabas buscando

No es la primera vez que me veo anotando un pequeño recuadro y dos flechas en una hoja de papel… y cuando paro de escribir, al cabo de cinco minutos, me doy cuenta que he rellenado dos o tres folios justo con las ideas que llevaba buscando tanto tiempo. Tira de “ese hilillo” y es posible que detrás se escondan esas ideas fabulosas que tanto perseguías.

Fuente> http://thinkwasabi.com/2009/04/ideas-combatir-falta-ideas/